


Y es que antes lo forraban todo. Mirad estas fundas de punto para tostadoras. De esta forma seguro que no entraba el polvo y así el aparato duraba mucho más. Claro que antes tampoco existía lo que hoy se denomina obsolescencia programada... Hoy en día, con funda o sin funda, las tostadoras duran lo que duran.
¿Tejeríais una funda para vuestra tostadora?